Bodegas Sel D’Aiz, algo más que un buen vino



Muy buenos días.

Hoy quiero compartir con todos vosotros una experiencia que he podido disfrutar este pasado fin de semana en una de mis rutas por tierras de Cantabria.

 Esta ha sido una experiencia muy especial, llena de sensaciones, una visita donde las vistas son increíbles, he podido mimar el paladar con sabores únicos y disfrutar de una compañía inmejorable, hoy te acompaño en mi viaje a:



Bodegas Sel D’Aiz es una bodega familiar regentada por Asier y Miriam, unas personas realmente maravillosas que están al frente de este proyecto, este es un proyecto que tiene algo muy especial que no se puede definir solo con palabras, hay que sentirlo, estando allí en el viñedo, charlando con ellos de todo el proceso, de la historia, de como surgió esto de montar la bodega, entonces es cuando puedes darte cuenta que Sel D’Aiz no es solo una bodega, es algo más. 


Vistas desde el viñedo


consdesu.com

Asier mimando los viñedos


La bodega esta situada en Castillo Pedroso (Cantabria), en la montaña, por lo que las vistas a los valles pasiegos son increíbles, la brisa te abraza cuando te asomas y entonces comienza el viaje por la historia de dos personas increíbles,  los dueños son unos apasionados de este mundo, procedentes de la investigación en el sector agrario y uniendo sus conocimientos, con la pasión que ponen, el esfuerzo y los sueños, en el año 2007 nace Sel D’Aiz, una bodega que no es una bodega convencional.

Sel D’Aiz es un sentimiento, desde que nos recibieron para la visita todo fue una mezcla de sensaciones, comenzamos conociendo los viñedos que ellos mismos cuidan y miman de una forma totalmente espectacular, cada rama, cada tronco tiene sus cuidados, todo el proceso en esta bodega es manual, la producción es artesanal lo que hace tan especial este vino, el vino con certificación Costa de Cantabria, vino de la tierra.


Destacar la calidad, la sencillez y humildad, que son solo algunos de los adjetivos que deseo poner hoy a Sel D’Aiz, aunque realmente son muchos más, con toda esta mezcla y la ayuda de su enólogo Ruben Jiménez nacen sus vinos, tres clases distintas para cada paladar, un lujo que no te puedes perder, un autentico manjar para saborear, oler y degustar.



Esto es vino de la tierra costa de Cantabria, un vino que tiene mucho que decir, vino blanco con color de oro y sabores extraordinarios que hoy te recomiendo sin duda alguna, yo me declaro total-fan, de Yenda Riesling, también tienes Yenda Spicata y Yenda Albariño, tres sabores de las montañas pasiegas que son una gloria para los paladares mas exigentes.

Te dejo el enlace pincha aquí para conocer mejor la Bodega, espero que te haya gustado el relato de mi visita a  Sel D’Aiz.

Que tengas un feliz día, nos vemos por la red.